Los buitres mediáticos contra Facepopular

Por Jorge Capelán*, Tortilla con Sal, Radio La Primerísima.

Este lunes, la web de noticias Infobae publicó un reportaje difamatorio contra la red social latinoamericana Facepopular en la que se da a entender que esta iniciativa, nacida de los movimientos sociales de nuestra región como una respuesta a las grandes redes comerciales monopólicas como Facebook y Twitter, en un año de actividad «apenas» llega a los 850.000 usuarios, la mitad de ellos en Argentina. Con esto, Infobae no hace otra cosa que promover la más lamentable ignorancia entre sus lectores con fines inconfesables pero no por ello difícilmente adivinables.

«A poco más de un año de su lanzamiento (el 9 de julio de 2013), la red social Facepopular.net aún no ha logrado alcanzar el millón de usuarios en toda América Latina, a pesar de contar con el apoyo del Ministerio de Cultura y la difusión por parte de medios estatales como Telesur y la TV rusa e iraní», escribe Infobae en su nota, redactada con ese peculiar estilo con el que algunos medios buitres en nuestras latitudes tratan de camuflar la calumnia como información.

En realidad, hablar de 850.000 usuarios en un año es decir mucho, especialmente para un red latinoamericana con un universo total de unos 600 millones de almas (o tal vez unos 800, si contamos la gente de nuestros países que ha emigrado).

Comparativamente, todas las grandes redes sociales monopólicas, con un universo potencial de cobertura de toda la población del planeta de más de 7.000 millones de personas, en su primer año de vida  han mostrado cifras similares:

  • Facebook, que hoy tiene 1,200 millones de usuarios, tenía un millón en su primer año de vida (2004), según un estudio de The Guardian.
  • Según otro estudio Twitter, que hoy en día tiene unos 271 millones de usuarios, finalizó su primer año de vida (2006) con 750,000 usuarios, cien mil menos que lo que Infobae dice que Facepopular tiene hoy en día.
  • Linkedin, que a inicios del año pasado tenía unos 225 millones de usuarios, terminó su primer año de vida, del 2003 al 2004, con apenas 400 mil usuarios.
  • Uno de los sistemas de gestión de contenidos más populares, WordPress, se creó en 2003 y en 2011 llegaba a los 50 millones de usuarios. Hoy en día hay quienes hablan de 77 millones. Tres años después de su lanzamiento, en el año 2006, tenía (también «apenas») unos 600 mil usuarios.
  • Podríamos mencionar otras redes sociales que muestran comportamientos parecidos: Su patrón de crecimiento es exponencial, son «pocos» al inicio y de la noche a la mañana se convierten en muchos millones.

¿Pasará lo mismo con Facepopular en el futuro? No lo sabemos, tal vez surja otra cosa, tal vez logremos crear una Internet latinoamericana, tal vez los cambios en las tecnologías de la comunicación hagan obsoletas a las grandes redes sociales centralizadas como Facebook o Twitter, tal vez… Francamente hablando, hay muchos «tal vez», incluyendo el «tal vez no logremos sobrevivir a las múltiples crisis que el capitalismo nos ha heredado», o el «tal vez sí lo logremos, si hacemos las cosas bien».

Lo cierto es que en la política actual de nuestro continente, en la lucha de las ideas que tiene lugar entre el proyecto de los capitales multinacionales (a los que llamamos «buitres») y nuestros pueblos, esta red de «apenas» 850,000 usuarios activos («militantes», titula Infobae, delatando el miedo mortal que los grandes latifundistas mediáticos sienten por los pueblos), juega un papel muy difícil de ocultar.

Es cierto, como escribe Infobae, que 425,000 argentinos en Facepopular no se comparan con 23 millones de sus compatriotas que están en Facebook o a los 4.7 millones que están en Twitter. Lo que no dice el medio buitre en su reportaje es que está comparando peras con manzanas.

A Facepopular se suman todas las personas que apoyan la idea de la integración de América Latina y el Caribe, y que están a favor de la democracia y en contra de cosas como el racismo y el sexismo. Por lo general, la gente que crea una cuenta en Facepopular busca contacto o información sobre cosas relacionadas con ese proyecto, y además adhiere a ciertos principios muy generales como los que acabamos de mencionar. A Facebook, como es sabido, se suma gente por cualquier tipo de razones.

Mark Zuckerberg y el resto de las figuras que controlan Facebook nunca tienen reuniones semanales con los usuarios porque no se deben a ellos, sino a los accionistas de la empresa. Los que «controlan» Facepopular sí. Para hacerse notar en Facepopular no hay que pagar como sucede en Facebook, así como tampoco hace falta estar pendiente de los caprichos de un «algoritmo» (programa de computación que filtra todos los mensajes que se publican) cuya fórmula es más secreta que la de la Coca-Cola.

Por último, podríamos agregar que, a diferencia de Facebook, Facepopular no comparte los datos de sus usuarios con la CIA, pero ya sabemos que a ese argumento Infobae responderá agitando los fantasmas del «Régimen K», de la «KGB de Putin», de la policía de «Maduro» o del «G2 cubano» – espectros gastados con los que nuestros pueblos ya no pueden ser asustados.

No, Facepopular no está hecho para reemplazar a Facebook, sino para ayudar a acabar con el orden buitre de unos capitales transnacionales que ponen sus intereses por encima de cualquier cosa. Está hecho para participar en la lucha por acabar con un orden mundial hecho a la medida de una empresa buitre como Facebook, que basa su idea de negocios en ganar plata a costa de lo que producen sus usuarios.

* El autor es redactor de la página Primerisima-Nicaragua y «embajador» de Facepopular.

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La dictadura mediática occidental y la calumnia descarada

Por Jorge Capelán, TcS, RLP.

Los medios occidentales a cada rato matan gente que tiempo después resulta aparecer con vida y gozando de muy buena salud. ¿Se acuerdan cuando hace un par de meses “mataron” al comandante Daniel? Los medios de propaganda occidentales nunca reconocieron que habían mentido de la manera más obscena al difundir esa “noticia”.

Un ejemplo de lo descarado de la dictadura mediática occidental:

En el colmo del cinismo, todos los diarios suecos, (en ese país, el 90% de todas las noticias que se publican vienen de TT, que es la agencia “noticiosa” del cártel que controla los medios), divulgaron una nota con el siguiente título el día en el que el comandante Daniel Ortega “resucitó”: “Exagerados rumores sobre la muerte de Ortega“.

¿Qué? ¿Rumores “exagerados”? ¿Quién ha visto alguna vez un rumor “moderado” o “justo”? Se trataba un tapazo artero, un alevoso ataque para denigrar impunemente a un líder político, una operación de lo que se conoce como guerra sicológica.

Otro ejemplo más, que saltó esta semana:

La popular cantante de Corea del Norte Hyon Song-wol, a quien además le habían endilgado el ser la exnovia del líder de ese país, Kim Jong-un, demostró estar vivita y coleando al aparecer el viernes en la televisión estatal durante un solemne evento cultural en Pionyang.

En el acto, Hyon pronunció un discurso en el que expresó agradecimiento por el liderazgo de Kim y se comprometió a trabajar “más duro por el bien del arte y la cultura” de Corea del Norte.

En septiembre pasado, los medios occidentales la habían “asesinado” a ella y a al menos 10 músicos de la Orquesta Unhasu al esparcir el rumor totalmente infundado (y originado en los servicios de inteligencia sudcoreanos) de que habían sido ejecutados por un pelotón de fusilamiento en presencia de compañeros y familiares, los que más tarde fueron enviados a campos de concentración para presos políticos.

Esta misma semana se supo también que un canal de televisión surcoreano manipuló unas imágenes con Kim Jong-un, al que puso al lado de un dron gracias a la magia de Photoshop, con el fin de acusar a Corea del Norte de espionaje. Impávido ante las airadas protestas de los televidentes, el canal explicó que era lo más normal del mundo el presentar imágenes manipuladas sin informar de ello a la audiencia.

Nótese que, como en incontables casos similares, (todavía tenemos fresco el recuerdo de la repugnante y necrófila campaña de esos mismos medios hace poco más de un año cuando el comandante Chávez luchaba por su vida) no se trata de “errores puntuales” de algún periodista o medio aislado:

Ese tipo de calumnias tienden a difundirse y multiplicarse en toda la línea, siendo repetidas e incluso aumentadas por medios que en cada país de la OTAN a lo largo de las décadas se han ido construyendo con fachadas de credibilidad. Cuando se muestran falsos, nunca esos medios reconocen que mintieron, ni que difundieron puros infundios: sólo dan vuelta a la página como si nada hubiese pasado.

La concentración de la propiedad de los medios, su fusión con el capital financiero y militar, así como el poder de las élites económicas sobre el aparato del Estado, hacen que los medios en Occidente estén totalmente sometidos a un sistema de planificación político-militar en beneficio de esas élites. A esto se le debe agregar la visión racista del mundo que éstas tienen, lo que a sus ojos hace moralmente viable cualquier tipo de demonización de países y de líderes políticos en el Asia, África y América Latina.

El problema de este tipo de estrategias, es que al mismo tiempo que desorientan y confunden, también erosionan la credibilidad de los órganos de la dictadura mediática entre aquellos sectores sobre los que pretende influir. Como decía el General Sandino, “a todos se puede engañar con el tiempo pero con el tiempo no se puede engañar a todos“.