España cada vez tolera menos la verdad

En otro golpe a la libertad de expresión, España ha sacado del aire el canal iraní en idioma español Hispan TV. Esto se debe, tanto a la campaña occidental contra la nación persa, como al hecho de que gobiernos como el de España no toleran las verdades de los medios independientes. Con esta acción, el gobierno español da prueba de sus raíces franquistas y de lo que en realidad entiende por libertad de expresión.

Anuncios

"La película sobre WikiLeaks es un gigantesco ataque de propaganda"

Actualidad RT.

El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, considera que ‘The Fifth Estate’, la película sobre su organización que se rueda actualmente en Hollywood, no es más que un “gigantesco ataque de propaganda”.

Realizó estas declaraciones durante una videoconferencia con estudiantes de la Universidad de Oxford, Reino Unido. Asimismo, el editor aprovechó para leer varias partes del guión de la película en voz alta, tras hacerse públicas las primeras imágenes del rodaje.

El filme, protagonizado por  el actor británico Benedict Cumberbatch, estrella de la serie ‘Sherlock’ de la BBC, se estrenará en Estados Unidos en noviembre próximo.

Durante una intervención de una hora, Assange aseguró que, además de ser un ataque contra WikiLeaks lleno de mentiras y agresiones, la cinta dirigida por Bill Condon y producida por la compañía Dreamworks, “enciende las llamas de una guerra contra Irán”, un país que aparece representado de una manera muy negativa.

Para el analista político Jorge Capelán, el rodaje de esta película es parte de una guerra mediática para desacreditar a WikiLeaks y a su fundador: “Evidentemente, también se planea desprestigiar a Assange, asociándolo con un país tan demonizado por Occidente como Irán”. De este modo, la cinta alcanza dos objetivo a la vez: denigrar tanto al país islámico como al famoso ‘hacker’. Si todo va como está previsto, “Assange se encontrará en un hoyo tan profundo que nadie se acordará de él”, concluye el analista. 

El periodista conversó con los estudiantes desde la embajada ecuatoriana en Londres, donde se refugió el 19 de junio para evitar su extradición a Suecia, donde es acusado de unos delitos sexuales que él niega. Assange fue detenido el 7 de diciembre de 2010 en Londres a petición de la justicia sueca, días después de que su portal difundiera miles de cables diplomáticos confidenciales de EE.UU. que arrojaban luz  sobre actividades de dudosa legitimidad por parte del país norteamericano y de otros Gobiernos mundiales.

¿EE.UU. quiere hacer las paces con Venezuela?

Por Jorge Capelán, TcS, RLP.

Según un cable de la cadena rusa Actualidad RT, Estados Unidos busca una relación bilateral con Venezuela centrada en los temas de interés mutuo, declaró la portavoz del Departamento de Estado norteamericano.

“Pase lo que pase políticamente en Venezuela,  si el Gobierno y el pueblo venezolano quieren ir adelante junto con nosotros creemos que hay un camino para eso. Se necesitan dos para bailar el tango”, afirmó Victoria Nuland el miércoles.

La propuesta del imperio al país socialista llega tras 14 años de permanentes intentos de desestabilización que han incluído desde golpes de estado hasta acciones terroristas y una agresiva campaña mediática internacional. Más allá de eso, el “gesto” del Departamento de Estado llega tras 200 años de tratar a América Latina como reservorio de materias primas y mano de obra baratas, y de imposición de los regímenes más oprobiosos en orden de mantener a la región sometida a los intereses estadounidenses.

Según la agencia rusa, el planteamiento de EE.UU. llega “en momentos de una profunda crisis institucional en Venezuela, causada por la enfermedad del presidente electo Hugo Chávez”. Nada más lejos de la verdad, a juzgar por las impresionantes manifestaciones de apoyo que ha recibido la Revolución Bolivariana en los últimos días, tanto a lo interno de Venezuela como a nivel regional e internacional. Al menos 22 países latinoamericanos, a los que deben agregarse Brasil, Rusia, China y muchos otros, han dado su total respaldo al rumbo que lleva Venezuela bajo la conducción de las ideas de Chávez.

En realidad, el país que se encuentra en una profunda crisis económica, política, social, institucional y moral son los Estados Unidos. Con sólo 5% de la población mundial, consume el 25% del petróleo y la mitad de la droga que se produce en el planeta – la que a su vez es una de las bases sobre las que descansa su poderío financiero. Sus élites apenas son capaces de ponerse de acuerdo para aplazar por unos meses la bancarrota de un estado afectado por políticas económicas recesivas y una deuda impagable producto de la dependencia de una moneda y unos bancos artificialmente sostenidos. Las peticiones de separación de la Unión Americana se multiplican, llegando a casi un millón de firmas en 47 de sus estados en unas pocas semanas. Los soldados de sus fuerzas armadas se suicidan en grado mucho mayor al de los que caen en el campo de batalla. Los estadounidenses están recluidos en centros de detención en su propio país en una proporción mucho mayor que en cualquier otro país del mundo. Las cruentas masacres entre sus propios ciudadanos se suceden semana a semana sin solución de continuidad, producto de una cultura que idealiza las armas, la violencia y el individualismo.

Tendría su lógica el que los Estados Unidos en este momento busquen hacer las paces con los países de América Latina, en especial con los de su núcleo revolucionario compuesto por el ALBA, ya que son esos países (con Venezuela a la vanguardia) los que impulsan el proyecto de independencia y unidad latinoamericana. Es un sinsentido de la geopolítica que “Las Américas” estén divididas como lo están. Ese sinsentido sólo es explicable por el afán imperialista que desde su fundación animó a los Estados Unidos, basados en doctrinas como la del Destino Manifiesto y la Doctrina Monroe y nada hace pensar que tras las declaraciones de Victoria Nuland se esconda otra cosa que salvar el orden imperial sobre el que descansan los Estados Unidos.

Es absurdo pensar que un país de 74 millones de habitantes en el otro lado del globo como Irán vaya a presentar amenaza alguna para los Estados Unidos. Los “problemas” del imperio con Irán sólo se explican por el interés estadounidense de internarse en las profundidades de Eurasia para controlar el mundo. Dentro de esta lógica no existe la menor posibilidad de que Venezuela o cualquier otro país independiente de Nuestra América vaya a aceptar una alianza con los EE.UU. contra el resto del mundo. Los latinoamericanos, que no nacimos ayer y conocemos nuestra historia, jamás nos tragaremos el cuento de aliarnos con un mafioso para compartir el botín del saqueo de los demás. Estamos interesados en una Nación Americana, más poderosa por la fuerza de sus ideas que por la de sus cañones.

En realidad, las declaraciones de Nuland no son sino una muestra más de la falta de respeto del imperio por nuestros pueblos y de su incapacidad de aceptar un mundo multipolar. Con esa propuesta de “normalizar” sus relaciones con Venezuela (como si Venezuela alguna vez hubiese intentado desestabilizar a los Estados Unidos), el Departamento de Estado pretende chantajear a los dirigentes bolivarianos en su esperanza necrófila de sacar partido de la enfermedad del Comandante Chávez. Además, pretenden dividir el poderoso bloque de países latinoamericanos que respaldan a la Revolución Bolivariana. Vanas esperanzas las de Obama.

Irán, listo para hacer submarinos nucleares

Actualidad RT.

Este martes, el almirante de la armada iraní, Zamin Abbas, informó que la República Islámica ha dado los primeros pasos en la producción de combustible nuclear para sumergibles y que el país persa ha comenzado a diseñar su primer submarino atómico. 

http://actualidad.rt.com/static/jwplayer/player.swf
¿Qué reacción internacional se puede esperar de este anuncio?

 Evidentemente, asistiremos a una nueva escalada mediática, y probablemente a intensos debates en instancias como la IAEA, la ONU, etcétera. Sin embargo, el anuncio en sí no llevará a que se desencadene un ataque de parte de las potencias de la OTAN o de Israel contra Irán.

Recordemos que la amenaza de un ataque nuclear a Iran no se debe a lo que el país persa haga o no haga, sino  a tres hechos: 1) Es un país independiente en esa zona estratégica. 2) Es una potencia regional y 3) Tiene grandes cantidades de petróleo.

Si el liderazgo persa ha decidido dar este paso de construir un submarino de este tipo es porque está seguro de que entra dentro de las convenciones de uso pacífico de la energía nuclear. Se trata de un submarino propulsado por energía atómica, no de un submarino con armas atómicas.

Esto le permitirá a los submarinos iraníes permanecer bajo el agua durante meses aumentando enormemente su alcance, con lo que, por ejemplo, estarían en condiciones de aparecerse por el mediterráneo en caso de ser agredidos.

La historia indica que las potencias occidentales jamás han atacado países que están en condiciones de defenderse. Por eso este anuncio iraní. Es un mensaje a EE.UU. e Israel diciéndoles “No nos estamos defendiendo solamente, estamos afirmando nuestra presencia en la región”.

¿Podría EE.UU. usar el nuevo submarino como pretexto para intervenir en Teherán? ¿provocaría esto mayor presión de EE.UU.?

Estados Unidos trata de usar, y usa, cualquier cosa como pretexto. El problema en estos momentos en esa parte del mundo no son los pretextos, ya que nos encontramos ante una ofensiva fascista de parte de EE.UU., la OTAN e Israel que fabrican otra “situación Libia”, esta vez en Siria, basada en propaganda y mentiras, manipulando para ello al sistema de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y pasándose por alto las decisiones del Consejo de Seguridad.

Estados Unidos y la OTAN están tratando de desangrar a Siria y están promoviendo una guerra sangrienta en el Líbano que amenaza directamente a Irán y a todos los pueblos de la región. No se les puede permitir que lo logren, porque estarían imponiendo su gran plan de “reamoblar” el Medio Oriente creando una serie de republiquetas basadas en la limpieza religiosa y/o étnica.

Ante esta situación, la política de mera contención no parece ser efectiva, como lo demostró el caso de Libia, que fue seguido de casos como los de Costa de Marfil y Mali, y de todo un proceso de desestabilización continental en el Africa y también en el Oriente Medio.

Dado que el fascismo es una estrategia política tendiente a destruir el derecho nacional e internacional, las políticas de mera contención diplomática que no demuestren una capacidad de respuesta militar no son especialmente eficaces: en última instancia, el imperio sólo entiende el lenguaje de los golpes.

A partir de las elecciones presidenciales en EE.UU., e independientemente de quién gane, el conflicto que promueve Occidente contra Irán entrará en una fase mucho más peligrosa, pero ni los Estados Unidos, ni Europa, ni Israel tienen el tiempo de su lado, ya que luchan contra el avance de la terminal crisis económica, política, cultural y, en última instancia, moral, que atraviesan.