VÍDEO: ‘Israel le está arruinando a EE.UU. su plan para Oriente Próximo’ – RT

Actualidad RT. El analista político Jorge Capelán opina que, pese a la alianza histórica de EE.UU. e Israel, la brecha entre estas dos naciones puede seguir creciendo. A su juicio, ello se explica porque Barack Obama y Benjamín Netanyahu tienen visiones opuestas sobre Oriente Próximo.

‘Israel le está arruinando a EE.UU. su plan para Oriente Próximo’ – RT.

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El asesinato de Mohammar Gadaffi no quedará impune

Por Jorge Capelán, RLP/TcS.
Este sábado se cumple un año del atroz asesinato de líder libio Muhammar Gadaffi. El 20 de octubre de 2011, unos días después de haber estado en Trípoli, la Secretaria de Estado Hilary Clinton vio la noticia por televisión y ante las cámaras, también de televisión, exclamó: “Venimos, vimos y él murió”. Menos de un año más tarde, el embajador que había enviado a Benghazi, Chris Stevens, era asesinado por los mismos grupos que su gobierno había entrenado, armado y asesorado para matar a Gadaffi y a miles de otros libios.
La destrucción de Libia y el atroz asesinato de su líder han destapado la Caja de Pandora. Fue una agresión y un crimen que pudo y debió haber sido parado a tiempo. A la destrucción del país africano le siguieron el contrarrevolucionario “cambio de régimen” en Costa de Marfil, la intervención de Somalia y, ahora, la virtual intervención de Mali. Uno a uno, los países del África están siendo destruidos ante el avance imperial para asegurarse la hegemonía y el control de las riquezas de ese vasto continente.
Hoy, Siria se está desangrando en base a una estrategia similar a la aplicada contra Libia pero con un riesgo mucho más cercano de una conflagración nuclear en la marcha de la OTAN y el estado sionista de Israel hacia Teherán. Los sectores más reaccionarios de la entidad sionista se frotan las manos y actúan con total impunidad.
Casualmente hoy, a un año del asesinato de Gadaffi, las fuerzas de “defensa” israelí interceptaron en aguas internacionales a otro barco, el tercero, que intentaba llevar ayuda humanitaria a Gaza, donde un millón y medio de palestinos viven bloqueados por Israel en lo que constituye el campo de concentración más grande en la historia de la humanidad. A pesar de las airadas quejas, Israel no hará nada para detener sus crímenes, al contrario, los escalará.
Los ingenuos que ayer se creyeron el cuento de que la OTAN iba a “liberar” a Libia de un “dictador”, a estas alturas se deben de estar dando cuenta de su olvido de la historia.
La muerte de Gadaffi, golpeado, vejado y salvajemente torturado ante las cámaras, es un episodio más del horror y la tragedia causados por el imperialismo contra nuestros pueblos. Tiene ecos en el trágico destino de ese otro gran africano, Patricio Lumumba, asesinado en condiciones similares por la CIA en enero de 1961.
En realidad, ese tipo de viles asesinatos de dirigentes revolucionarios tiene sus equivalentes para muchos pueblos a lo largo y ancho del tercer mundo porque es una herramienta más del arsenal de las tácticas imperiales de dominación: el hacer ejemplos de los rebeldes.
En Nicaragua, un 4 de octubre de 1912, el cadáver de Benjamín Zeledón era arrastrado por las calles de Masaya por las tropas cachurecas, peleles del yanqui invasor – algo similar a lo que se hizo con Gadaffi, cuyo cuerpo fue expuesto durante casi 4 días en un refrigerador industrial en la ciudad de Misrata. El horror de la escena al ver la forma en que trataban al héroe Benjamín Zeledón, y el heroismo de los 300 hombres que lo acompañaron en la batalla, despertó la conciencia de Sandino y cambió para siempre la historia de Nicaragua.
El trágico destino de Mohammar Gadaffi se suma al de Omar Mukhtar, líder libio de la resistencia contra las tropas del fascismo italiano, colgado por los imperialistas ante miles de sus seguidores un 11 de septiembre, pero de 1931. Así como el asesinato de Mukhtar no paró la resistencia del pueblo libio, la muerte de Gadaffi no la ha detenido hoy en día.
Libia no está pacificada. La “paz” del imperio sólo ha sido una prolongación de la guerra. La “liberación” del pueblo libio a manos de los bombardeos de la OTAN sólo ha desencadenado la dictadura más cruenta. Una de las primeras disposiciones de los “rebeldes” peleles del imperio al llegar al poder fue el de prohibir toda crítica a su “revolución”.
El activista y periodista Sukant Chandan escribe lo siguiente sobre la Libia postgaddafista: “Vimos como derrotaron totalmente la ciudad de Tawergha con 30.000 habitantes. Había muchos libios negros. Vimos a los integrantes de las brigadas de Misrata, que según ellos mismos dicen, se dedican a eliminar a gente negra. Una ideología ‘maravillosamente humanitaria’ y ‘ibertadora’. Con este pretexto derrotaron la ciudad, ellos estaban persiguiendo a la gente de Tawengha”.
Los enfrentamientos entre las tribus y entre estas y las fuerzas imperiales van en aumento. Hasta 140 de esos choques cuentan algunas agencias noticiosas. Los grupos mafiosos y fascistas usados por la OTAN para destruir a Libia se han salido del control de sus amos y persiguen otras agendas nada claras.
El mes pasado, grupos de Al Qaida, probablemente manejados por los servicios israelíes para presionar a Obama en la recta final de las elecciones, asesinaron al embajador de EE.UU. en Benghazi, Chris Stevens, un tipo que paradógicamente había sido enviado para entrenar, apoyar y dirigir a sus propios asesinos.
Dice la agencia imperial Reuters, experta en instigar contrarrevoluciones, que tiene pruebas de que a Gadaffi lo asesinó un agente francés. Puede ser que ese sujeto haya planeado el crimen. Pero desde la ciudad siempre verde de Beni Wallid nos llegan reportes de que uno de los peleles que participó directamente en el asesinato fue capturado e intercambiado por otros patriotas en manos de las bandas mercenarias al servicio de la OTAN.

Irán, listo para hacer submarinos nucleares

Actualidad RT.

Este martes, el almirante de la armada iraní, Zamin Abbas, informó que la República Islámica ha dado los primeros pasos en la producción de combustible nuclear para sumergibles y que el país persa ha comenzado a diseñar su primer submarino atómico. 

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¿Qué reacción internacional se puede esperar de este anuncio?

 Evidentemente, asistiremos a una nueva escalada mediática, y probablemente a intensos debates en instancias como la IAEA, la ONU, etcétera. Sin embargo, el anuncio en sí no llevará a que se desencadene un ataque de parte de las potencias de la OTAN o de Israel contra Irán.

Recordemos que la amenaza de un ataque nuclear a Iran no se debe a lo que el país persa haga o no haga, sino  a tres hechos: 1) Es un país independiente en esa zona estratégica. 2) Es una potencia regional y 3) Tiene grandes cantidades de petróleo.

Si el liderazgo persa ha decidido dar este paso de construir un submarino de este tipo es porque está seguro de que entra dentro de las convenciones de uso pacífico de la energía nuclear. Se trata de un submarino propulsado por energía atómica, no de un submarino con armas atómicas.

Esto le permitirá a los submarinos iraníes permanecer bajo el agua durante meses aumentando enormemente su alcance, con lo que, por ejemplo, estarían en condiciones de aparecerse por el mediterráneo en caso de ser agredidos.

La historia indica que las potencias occidentales jamás han atacado países que están en condiciones de defenderse. Por eso este anuncio iraní. Es un mensaje a EE.UU. e Israel diciéndoles “No nos estamos defendiendo solamente, estamos afirmando nuestra presencia en la región”.

¿Podría EE.UU. usar el nuevo submarino como pretexto para intervenir en Teherán? ¿provocaría esto mayor presión de EE.UU.?

Estados Unidos trata de usar, y usa, cualquier cosa como pretexto. El problema en estos momentos en esa parte del mundo no son los pretextos, ya que nos encontramos ante una ofensiva fascista de parte de EE.UU., la OTAN e Israel que fabrican otra “situación Libia”, esta vez en Siria, basada en propaganda y mentiras, manipulando para ello al sistema de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y pasándose por alto las decisiones del Consejo de Seguridad.

Estados Unidos y la OTAN están tratando de desangrar a Siria y están promoviendo una guerra sangrienta en el Líbano que amenaza directamente a Irán y a todos los pueblos de la región. No se les puede permitir que lo logren, porque estarían imponiendo su gran plan de “reamoblar” el Medio Oriente creando una serie de republiquetas basadas en la limpieza religiosa y/o étnica.

Ante esta situación, la política de mera contención no parece ser efectiva, como lo demostró el caso de Libia, que fue seguido de casos como los de Costa de Marfil y Mali, y de todo un proceso de desestabilización continental en el Africa y también en el Oriente Medio.

Dado que el fascismo es una estrategia política tendiente a destruir el derecho nacional e internacional, las políticas de mera contención diplomática que no demuestren una capacidad de respuesta militar no son especialmente eficaces: en última instancia, el imperio sólo entiende el lenguaje de los golpes.

A partir de las elecciones presidenciales en EE.UU., e independientemente de quién gane, el conflicto que promueve Occidente contra Irán entrará en una fase mucho más peligrosa, pero ni los Estados Unidos, ni Europa, ni Israel tienen el tiempo de su lado, ya que luchan contra el avance de la terminal crisis económica, política, cultural y, en última instancia, moral, que atraviesan.

Big Stick Obama

Washington. Por Jorge Capelán, Radio La Primerísima.


Luego del discurso de Barak Obama ante el lobby sionista en los Estados Unidos el domingo, no deberían quedar dudas de que el riesgo de una guerra nuclear producto de un ataque a Irán es, desgraciadamente, inminente.
En su discurso ante el Comité de Acción Política Americano-Israelí (AIPAC) en Washington, el más poderoso grupo de presión judío en Estados Unidos, Obama reafirma ante el mundo su compromiso con la camarilla sionista, sin importarle para nada el efecto de sus palabras dentro y fuera del Mundo Árabe:
“…al examinar mi compromiso (con Israel), no deben sólo contar con mis palabras. Vean mis actos. Porque durante los últimos tres años, como Presidente de los Estados Unidos, he mantenido mis compromisos con el Estado de Israel. En cada coyuntura decisiva – en cada gancho del camino – hemos estado al lado de Israel. Todas y cada una de las veces”, aseguró.
Sobre el tema de Irán, y haciendo uso de argumentos falsos que recuerdan el discurso de la administración Bush sobre las “armas de destrucción masiva” de Saddam Hussein, dijo:
“Ningún gobierno israelí puede tolerar armas nucleares en manos de un régimen que niega el Holocausto, amenaza con borrar a Israel del mapa, y financia grupos terroristas comprometidos con la destrucción de Israel. Y de esta manera entendemos la profunda obligación histórica que pesa sobre los hombres de Bibi Netanyahu, Ehud Barak, y todos los líderes israelíes”.
En su discurso, Obama, otrora nombrado Premio Nobel de la Paz, sacó a relucir una vieja doctrina imperialista.
“Esta es la hora de hacer caso a aquel consejo para la eternidad de Teddy Roosevelt: habla suavemente, pero lleva un gran garrote”, dijo, y acto seguido agregó: “Como nosotros, ustedes también estén seguros de que el gobierno iraní conocerá lo firme de nuestra resolución, y de que nuestra coordinación con Israel continuará”.
En su reunión con el poderoso lobby judío, Obama echa mano a la doctrina rooseveltiana del “Big Stick” o Gran Garrote, lanzada a inicios del siglo XX por el presidente Theodoro Rossevelt, la que consistía en mantener siempre presente la amenaza de una invasión militar como trasfondo de toda negociación política.
En realidad, Ni Obama habló suavemente el domingo en Washington, ni Roosevelt lo hizo en su tiempo. Además, el garrote que Roosevelt blandía en su mano no era sólo para amenazar: En Centroamérica, su doctrina resultó en la intervención estadounidense en Panamá, Cuba, Nicaragua, Haití y Santo Domingo.
Pero el imperio que comandaba Roosevelt entonces no es el que comanda Obama hoy en día. Entonces, los Estados Unidos se encontraban camino a la cima del poder global, un factor de contrapeso a la profunda crisis del capitalismo en Europa y futuro heredero del imperio británico gracias a dos guerras mundiales peleadas y sufridas por otros, que pagaron con millones de muertos.
El imperio que Obama dice comandar es muy diferente: Se está cayendo a pedazos. Cuatro décadas de mantener a la fuerza la supremacía del dólar, que Estados Unidos imprime en vastas cantidades según sus necesidades, han resultado en la erosión de las bases económicas de su poder, y con ello, las políticas y las militares. Con dos guerras perdidas pero inacabables en Irak i Afganistán, con una Libia sumida en el caos luego de una supuestamente exitosa intervención y en medio del fracaso de sus intentos por derrocar al gobierno sirio, el imperio continúa su carrera hacia el abismo guerrerista contra un mundo que cada vez obedece menos a sus órdenes.
El mismo día que el presidente estadounidense pronunciaba su discurso prosionista y antiiraní en Washington, Rusia elegía como presidente a Vladimir Putin a pesar de las huecas protestas de Occidente reclamando supuestos fraudes por la victoria de un candidato por el que sienten terror.
Por su parte, en Beijing, el vocero oficial de la Asamblea Nacional Popular de China, Li Zhaoxing, anunciaba que el presupuesto militar de su país aumentará en un 11 por ciento en este año. La medida china debe verse a la luz de la recientemente publicada nueva doctrina estadoundense, que señala al país asiático como el enemigo global a batir. En relación a su economía, el gasto militar de China representa un uno por ciento del PIB, mientras que países como Inglaterra y los propios Estados Unidos, a pesar de sus graves problemas económicos, gastan más del dos por ciento.
Sea por el veto Sino-Ruso en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre Siria, sea por la formación reciente de la Comunidad de Estados Latino Americanos y Caribeños, CELAC, o por los tan frecuentes como alarmantes informes sobre déficits de las economías estadounidense y europeas, lo cierto es que nos encontramos en una época de declive de la hegemonía global occidental que comenzó un 12 de octubre de 1492.
Pero se trata de un declive extremadamente peligroso.
“El mundo tiene que defender la causa más importante de todas: la supervivencia de la especie”, dijo la semana pasada el líder latinoamericano Fidel Castro y recordó que en el planeta existen 25 mil sistemas automatizados de cabezas nucleares fuera del control humano. Sus declaraciones fueron hechas durante la visita a La Habana de una delegación japonesa de víctimas de las bombas de Hiroshima y Nagasaki.