¡Clase de «democra$ia»!

Por Jorge Capelán, RLP. TcS.

El vocero de la embajada francesa en Managua, Luis Sánchez Sancho, dedica su editorial de hoy en La Pren-CIA a hacerse eco de los lamentos del embajador galo en el país acerca del hecho de que en las reformas a la Constitución recientemente aprobadas por la Asamblea Nacional no se recogieron las “recomendaciones” de su gobierno. ¡Clase de desfachatez!

Dice Sancho que hay una gran diferencia entre el derecho a la reelección consignado en la constitución francesa y el que consigna la constitución nicaragüense, porque en el país galo “existe un sistema electoral independiente, imparcial y honesto” y además, supuestamente, los poderes del presidente no son “absolutos” sino compartidos con un primer ministro (que, como todo el mundo sabe, no tiene ningún poder real en Francia).

Un ejemplo de la “democracia francesa”:

En junio del año pasado, los franceses fueron a elecciones para encontrar un sustituto al al diputado Jérôme Cahuzac, exministro de Presupuesto del Gobierno socialista expulsado del Ejecutivo porque confesó que tenía una cuenta secreta en Suiza. Como era de esperar, el Partido Socialista desapareció en la primera vuelta, quedando la elección entre el candidato del partido neonazi Frente Nacional y el ultraderechista Unión por un Movimiento Popular del trístemente célebre Nicolás Sarkozy. ¡Buena democracia esa, que ofrece a los ciudadanos la oportunidad de elegir entre corruptos, derechistas y nazis!

Como media europa sabe, pocas cosas hay más sucias y corruptas que la política francesa:

– Jacques Chirac (1995-2007) acabó su carrera política convertido en el primer presidente de la República condenado a dos años de cárcel (que, por cierto, no cumplió) por desvío de fondos públicos para su partido.

– Nicolás Sarkozy (2007-2012) es notorio por sus lazos con la mafia de Córcega y actualmente está siendo investigado por su vinculación a un desvío de fondos públicos del ex-ministro Claude Gueant, que ya ha sido procesado. Gueant además está siendo investigado por su vinculación al financiamiento de la campaña de Zarkozy con plata de Gadaffi. Michel Gaudin, un jefe de policía de los tiempos en que Sarkozy era ministro del interior, también ha sido detenido por desviar 10.000 euros al mes para operaciones ilegales de vigilancia. Además, Sarkozy ha sido investigado por recibir plata de la mujer más rica de Francia, Liliane Bettencourt, heredera de L’Oreal, para financiar sus campañas. Por último, otro de los asuntos que le vinculan a acusaciones por financiación ilegal es el denominado “Caso Karachi”, una trama de corrupción vinculada a la venta de armas a Pakistán en el año 2002.

– En 2007, Dominique Strauss-Kahn, el brillante economista socialista, fue nombrado director del FMI. A los pocos años fue acusado de violar a una empleada de hotel en Nueva York con la que luego se arregló por fuera de la Corte. Su sucesora, la ex ministra de economía de Sarkozy, Christine Lagarde, se encuentra bajo investigación por resoluciones tomadas sin permiso judicial y la autorización de pagos muy grandes con fondos del banco Crédit Lyonnais, de propiedad pública.

– El escándalo de Jérôme Cahuzac, que afectó a los socialistas, en realidad es un boomerang político que salpica, tanto al Frente Nacional de Le Pen como al partido de Sarkozy:  Cahuzac se llevó el dinero a Suiza con la ayuda de un tal Philippe Péninque, un abogado de extrema derecha que hoy es asesor de Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional. Así que Le Pen lo sabía. ¿Y Nicolas Sarkozy? En 2010, Cahuzac transfirió su cuenta a la banca Reyl, y según recordó el diario suizo Le Temps, uno de los directivos de Reyl es Hervé Dreyfus, íntimo de Sarkozy y de su exmujer Cecilia.

Volviendo a Luis Sánchez Sancho y La Pren-CIA:

Considerando su encendida defensa de la “democracia” francesa, no es de extrañar que La Pren-CIA y el agente de campo Luis Sánchez Sancho también hagan encendidas defensas de prófugos de la justicia como Roberto Bendaña McEwan, ¿no?

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NICARAGUA: El banquete de las gárgolas

Por Jorge Capelán, Radio La Primerísima / Tortilla con Sal.

La Pren-CIA el día de hoy en su página editorial nos ofrece un menú variado con dos platos fuertes, ambos de factura extranjera.

Las gárgolas tienen un festín

De entrada, y al mejor estilo gangsteril, el editorialista Luis Sánchez Sancho “felicita” a la denominada “Bancada Democrática” en la Asamblea Nacional por haberse plegado a las presiones del diario derechista al votar en contra, ayer, a la inclusión en el Código de Familia de los Gabinetes de la Familia, la Comunidad y la Vida.
El plato es completado con una aclaración de Pedro J. Chamorro B. en el sentido de que el hecho de que en el pasado la mayoría de los diputados de la derecha en el parlamento hayan ratificado otras iniciativas del Gobierno Sandinista “no es un cheque en blanco, ni siquiera un voto de confianza”.
Sigue el banquete con una desabrida explicación de la ex-candidata del APRE, Cristiana Guevara-Mena, que constata que “lamentablemente, el origen de la dictadura no solo está en la voluntad del dictador, sino también en la voluntad de aquellos que dicen representar”, es decir, del pueblo que en elecciones libres y por abrumadora mayoría ha votado por la “dictadura”. El único mérito de esta aburrida receta: Haber sido compuesta por una columnista unos 40 años menos vieja que el resto de los habitués de la página editorial de La Pren-CIA.
Luego de estas tres raciones de bazofia, el lector o lectora está preparado para los platos fuertes:
El primero, una creación del ex-secretario de Prensa de la dictadura uruguaya, Danilo Arbilla, en la que despacha varios litros de bilis sobre la figura del Secretario General de la OEA, Miguel Insulza, y sobre la próxima reunión de cancilleres de la organización el 22 de marzo, que anulará de una vez por todas el uso de su sistema de Derechos Humanos para desestabilizar a nuestros países.
Es un plato de sabores amargos, intensos, con una inconfundible desazón ante el hecho cada vez más palpable de que la OEA ya no cumple con su misión original de ser el Ministerio de Colonias de los Estados Unidos en América Latina. En fin, una creación culinaria con ribetes filosófico-existenciales sobre la imposibilidad de regresar al pasado.
Por último, de postre, una predecible, forzada y barata comparación entre la renuncia del Papa Benedicto XVI y el estado de salud del Comandante Chávez.
El mérito de este platillo no está en sus gastados sabores, sino en quien lo firma: Nada más ni nada menos que el necrófilo consumado Guillermo Cochez, aquel embajador panameño que fue despedido por haber insultado al Comandante Hugo Chávez Frías en la última reunión de la OEA, durante la cual distribuyó aquel infame vídeo que, tras ser divulgado masivamente por El País de España causó repulsa mundial.
El postre de “Chochez” es adornado por una pequeña joya: El “olvido” por los editores de La Pren-CIA de poner el nombre del desprestigiado perpetrador del plato, anotando solamente que “El autor fue Embajador de Panamá ante la OEA (julio 2009-enero 2013)”.